Curiosidades y Salud: “El placer de quejarnos”¿la queja tiene una explicación científica?

  • Dr. Omar Magnetto

¿Por qué nos quejamos tanto? ¿Qué sucede en nuestro cerebro cuando protestamos y sentimos una sensación momentánea de alivio? En una nueva entrega de “Curiosidades y Salud”, el Dr. Omar Magnetto abordó “El placer de quejarnos” y explicó por qué esta conducta cotidiana puede resultar placentera y, cuando se vuelve frecuente, transformarse en un hábito difícil de modificar.

Magnetto explicó qué sucede a nivel cerebral cuando nos quejamos, qué papel cumple la dopamina y por qué es importante generar nuevas respuestas frente a aquellas situaciones que provocan malestar.

La queja genera una sensación momentánea de placer

Los avances en el estudio de la neuroplasticidad permiten comprender mejor cómo funciona el cerebro y cómo determinadas conductas pueden influir sobre el estado de ánimo.

“La queja, echarle la culpa a otro y querer tener razón son cosas con las que el cerebro se siente cómodo”

Omar Magnetto

Según el especialista, cuando una persona se queja puede producirse una liberación de dopamina, generando una sensación transitoria de placer o alivio. Es esa percepción de haberse “sacado un peso de encima” la que puede hacer que la conducta resulte gratificante.

El problema aparece cuando la respuesta se repite y la queja deja de ser algo ocasional para convertirse en un camino habitual por el que transcurren los pensamientos.

Cuando la queja se convierte en una forma de relacionarse

Una molestia puntual puede transformarse progresivamente en una actitud permanente. El tránsito, el trabajo, una calle en mal estado o una decisión de otra persona pueden convertirse en motivos recurrentes de protesta.

Magnetto planteó que también puede generarse una dinámica en los vínculos: personas que se quejan y critican permanentemente pueden terminar encontrándose con otras que comparten esa misma conducta.

Así, la queja deja de ser solamente una reacción frente a una situación concreta y comienza a ocupar un espacio mayor en la manera de pensar y relacionarse con los demás.

¿Se puede cambiar ese circuito?

Para el médico, el primer paso es hacer consciente el comportamiento y utilizar la capacidad de razonar para incorporar nuevas respuestas.

“Tenemos que tratar de que esta dopamina se libere por otras razones”

La propuesta es buscar alternativas frente a aquello que genera malestar. Si una vereda está sucia, por ejemplo, una posibilidad es actuar sobre esa realidad en lugar de limitarse a reclamar. Si el tránsito genera tensión, salir unos minutos antes puede permitir atravesar ese momento de otra manera.

Caminar al aire libre, disfrutar de un día de sol, compartir con amigos, ayudar a quien lo necesita o realizar actividades que generen bienestar son algunas de las alternativas planteadas.

La voluntad para construir nuevos hábitos

La clave, según Magnetto, está en reemplazar progresivamente los hábitos negativos por otros que permitan generar bienestar.

La idea no es dejar de quejarse por completo. Las quejas pueden formar parte de la vida cotidiana, pero el objetivo es evitar que ocupen un lugar permanente y terminen alimentando un circuito de estrés y ansiedad.

En ese sentido, el médico recuperó una frase que resume su propuesta: “La voluntad hace al hábito y el hábito hace a la persona”.

El desafío consiste en reconocer cuándo una queja dejó de ser una reacción puntual para convertirse en una forma habitual de mirar lo que sucede. A partir de allí, cambiar la respuesta también puede ser una manera de modificar aquello que nos afecta.

Mirá “Curiosidades y Salud” en Cadena Sudeste

“Curiosidades y Salud”, a cargo del Dr. Omar Magnetto, propone abordar distintos temas vinculados con la salud y la vida cotidiana desde una mirada clara y cercana.

Podés encontrar este y todos los micros de “Curiosidades y Salud” en las redes sociales de Cadena Sudeste.

Seguinos para disfrutar de las próximas entregas y no perderte ninguno de sus contenidos.

Contactanos por cualquier consulta