Lunes, 14 de septiembre de 2026InstagramFacebookYouTube
40 años
RADIO EN VIVOCadena Sudeste — 20 años contando historias
EditorialMarcos Juárez

Marcos Juárez respiró música, pero sobre todo respiró sueños

Destino San Javier, Luciano Pereyra, Diego Torres y La Beriso. Historias, emociones y sueños cumplidos convirtieron a la ciudad en un punto de encuentro para todo el país.

Cadena Sudeste·7 min de lectura

Escuchá el audio de la nota

12:48
Marcos Juárez respiró música, pero sobre todo respiró sueños
Marcos Juárez respiró música, pero sobre todo respiró sueños
Compartir:FacebookX

Destino San Javier, Luciano Pereyra, Diego Torres y La Beriso hicieron vibrar a Marcos Juárez durante cuatro noches que trascendieron la música. Historias, emociones y sueños cumplidos convirtieron a la ciudad en un punto de encuentro para espectadores de distintos lugares del país.

Durante cuatro noches, Marcos Juárez se convirtió en un punto de encuentro para la música argentina. Destino San Javier, Luciano Pereyra, Diego Torres y La Beriso pasaron por la ciudad y dejaron mucho más que canciones, escenarios llenos y miles de espectadores.

Dejaron historias.

Porque quizás eso fue lo más importante de este fin de semana: detrás de cada entrada había alguien esperando vivir algo. Un recuerdo, una canción, un abrazo, una foto, un encuentro. O, simplemente, cumplir un sueño.

Una entrada nunca es solamente una entrada

Cuando alguien compra una entrada para ver a un artista que admira, no está comprando solamente el acceso a un espectáculo. Está comprando la posibilidad de encontrarse con una parte de su propia historia.

Porque las canciones están ahí cuando nacen los hijos, cuando llega un amor, cuando se pierde a alguien, cuando se festeja, cuando se llora. Hay canciones que acompañan viajes, reuniones familiares, noches solitarias y momentos que quedan guardados para siempre.

Y durante estas cuatro noches hubo algo que se repitió: los artistas se involucraron con la gente.

Escucharon, miraron, abrazaron, invitaron a subir al escenario y, en algunos casos, hicieron realidad sueños que llevaban años esperando.

Quizás porque Marcos Juárez es una ciudad chica, donde las distancias parecen acortarse y estos encuentros pueden darse de una manera más natural.

O quizás porque los propios artistas entienden que no son solamente músicos.

Son parte de la vida de quienes los escuchan.

Y eso se notó.

Gloria viajó desde Catamarca para cumplir una deuda con ella misma

Entre todas las historias que dejó este fin de semana, la de Gloria, que llegó desde Catamarca, fue quizás una de las que más emociones despertó.

Viajó para ver a Destino San Javier, pero en realidad estaba viajando para cumplir un sueño que había quedado pendiente.

Gloria nunca había tenido su fiesta de quince años.

Por eso llegó a Marcos Juárez con un vestido de quince años, preparada para vivir aquello que la vida, por diferentes circunstancias, no le había permitido vivir cuando tenía esa edad.

Quería que Destino San Javier cantara para ella “15 primaveras”.

Y lo hizo.

Caminó por el pasillo de la  Sociedad Italiana junto a Paolo, con su vestido, su corona de quinceañera y toda la emoción acumulada durante tantos años.

Después llegó el vals.

Y ahí ya no importaba la edad.

Gloria estaba cumpliendo su sueño.

Su historia rápidamente dejó de ser solamente suya. En las redes sociales aparecieron mensajes de personas que ni siquiera la conocían, pero que celebraban su felicidad como si fuera propia.

Mujeres que recordaron su propia fiesta de quince. Otras que tampoco pudieron tenerla. Algunas que hablaron de sueños que todavía tienen pendientes.

Porque quizás Gloria vino a recordarnos algo sencillo y enorme al mismo tiempo:

nunca es demasiado tarde para cumplir un sueño.

De Destino San Javier a Luciano Pereyra: canciones que tienen historia

Después llegó Luciano Pereyra, que volvió a encontrarse con el público de Marcos Juárez después de varios años.

Y también ahí apareció ese vínculo que solamente pueden generar las canciones que llevan mucho tiempo formando parte de nuestras vidas.

Luciano tiene canciones que atravesaron generaciones. Canciones que fueron escuchadas por padres, hijos y abuelos.

Por eso reencontrarse con un artista también es reencontrarse con una parte de uno mismo.

Una melodía puede devolvernos a un lugar, a una persona o a una etapa de la vida en apenas unos segundos.

Diego Torres: el sueño de quien también organiza los sueños de otros

La llegada de Diego Torres también tuvo una historia detrás.

Durante mucho tiempo, Héctor Biagiotti había imaginado la posibilidad de traerlo a Marcos Juárez.

Ese sueño finalmente se concretó en Cantera Multiespacio.

Pero la noche todavía guardaba otras historias.

Dos pequeños subieron al escenario para cantar junto a Diego “Guapa”. Saltaron, cantaron y disfrutaron el momento con esa naturalidad que tienen los chicos cuando todavía no dimensionan que están protagonizando un recuerdo que probablemente los acompañará durante muchos años.

Y mientras ellos cantaban, el público también se emocionaba.

Porque nuevamente un artista se convertía en parte de una historia personal.

Telma, 92 años y una canción que todavía habla de amor

Y después llegó La Beriso.

Entre la gente estaba Telma, de 92 años.

Su hija había decidido llevarla al show porque había una canción que Telma escuchaba todas las noches antes de acostarse: “Cómo olvidarme”.

Para ella no era solamente una canción de La Beriso.

Era una canción que la conectaba con su marido, con los recuerdos de una vida compartida y con ese amor que permanece incluso cuando la persona ya no está.

Telma tenía un sueño: cantar esa canción junto a La Beriso.

Y su hija hizo todo lo posible para que sucediera.

A los 92 años, Telma cumplió su sueño.

Cantó “Cómo olvidarme” junto a La Beriso.

Juan Manuel Manassero, el locutor que acompañó ese momento, ayudó también a ponerle palabras a una escena que rápidamente dejó de pertenecer solamente a quienes estaban sobre el escenario.

Porque algunas canciones no se escuchan.

Se viven.

Y cuando una mujer de 92 años canta una canción que la conecta con el amor de su vida, es difícil que quienes están mirando puedan permanecer indiferentes.

Así fueron pasando los cuatro shows.

Cuatro artistas. Cuatro estilos. Cuatro públicos diferentes.

Pero una misma ciudad.

La Sociedad Italiana y Cantera Multiespacio fueron los escenarios de encuentros que terminaron siendo mucho más grandes que un espectáculo.

Lo que realmente se puso en agenda

Durante el fin de semana se habló de artistas, entradas, producción, organización, escenarios y convocatoria.

Pero hubo algo más.

Se habló de Marcos Juárez.

Porque llegó gente de otras ciudades y también de otras provincias. Personas que hicieron kilómetros para estar acá.

Como Gloria, que viajó desde Catamarca.

Y eso también forma parte de lo que significó Marcos Juárez Respira Música.

Héctor Biagiotti lo había planteado desde el comienzo: el objetivo era poner a Marcos Juárez en otro lugar, mostrar lo que la ciudad puede ofrecer.

Y lo resumió en una frase:

“No tenemos un Villa María, pero tenemos un Marcos Juárez Respira Música”.

Quizás ahí esté justamente la clave.

No se trata de intentar ser otra ciudad.

Se trata de descubrir qué puede ser Marcos Juárez siendo Marcos Juárez.

Los sueños no tienen edad

Hay algo que une todas estas historias.

Los sueños no tienen fecha de vencimiento.

Gloria llegó desde Catamarca para vivir sus quince a una edad en la que muchas personas pensarían que ya era demasiado tarde.

Un chico de 11 años esperó durante horas para cantar con sus ídolos.

Héctor soñó durante años con traer a Diego Torres.

Miles de personas soñaron con ver a sus artistas favoritos.

Y Telma, a los 92 años, quiso cantar una canción que la conecta con una historia de amor que lleva toda una vida.

Todos tenían algo en común.

Alguien decidió intentarlo.

Por eso quizás las historias emocionaron tanto en las redes sociales.

Porque cuando vemos a otra persona cumplir un sueño, inevitablemente pensamos en los nuestros.

En ese viaje que todavía queremos hacer.

En esa persona que queremos volver a ver.

En esa canción.

En esa fiesta que quedó pendiente.

En ese abrazo que nunca dimos.

En aquello que alguna vez dijimos: “algún día”.

Quizás eso sea respirar música

Quizás Marcos Juárez Respira Música sea mucho más que traer grandes artistas.

Quizás respirar música sea respirar recuerdos.

Sea cantar junto a desconocidos como si fueran amigos.

Sea emocionarse por la felicidad de alguien a quien nunca vimos.

Sea permitir que un artista entre durante algunas horas en nuestra historia.

Y también permitirnos entrar, aunque sea por un instante, en la historia de otros.

Durante cuatro noches, Marcos Juárez no solamente respiró música. Respiró historias, recuerdos, amor y sueños.

Y cuando una ciudad consigue que alguien viaje cientos de kilómetros para cumplir un sueño, que un chico espere durante horas para cantar con sus ídolos, que miles de personas festejen la felicidad de alguien que no conocen y que una mujer de 92 años vuelva a cantar una canción que la conecta con el amor de su vida, quizás haya algo más importante que una agenda de espectáculos.

Quizás sea una señal.

Que todavía hay muchos sueños por cumplir.

Y que, a veces, solo hace falta que alguien se anime a soñarlos.

Más imágenes

WhatsApp Image 2026-09-13 at 00.53.43 (1)WhatsApp Image 2026-09-14 at 10.11.20WhatsApp Image 2026-09-14 at 10.09.36gloriaWhatsApp Image 2026-09-11 at 10.21.23WhatsApp Image 2026-09-14 at 10.30.14WhatsApp Image 2026-09-14 at 10.29.32 (1)WhatsApp Image 2026-09-14 at 10.29.32WhatsApp Image 2026-09-14 at 10.29.31

¿Te sirvió esta nota?

Enterate primero de lo que pasa en Marcos Juárez.

Seguí leyendo