Guillermo Pirro: “El aula se gana en los primeros cinco segundos”
El miércoles pasado, Guillermo Pirro dio su última clase de administración con los alumnos de 5º B en el IPEM 277, ex escuela de comercio. Allí concluyó 31 años de carrera docente, durante los cuales dejó una huella imborrable en alumnos y colegas.
Guillermo Pirro se jubiló tras 31 años de docencia: “La palabra que define todo esto es emoción”
El reconocido profesor del IPEM 277 de Esteban Echeverría cerró un ciclo que marcó a generaciones de estudiantes. Entre homenajes, recuerdos y nuevos desafíos comunitarios, Pirro reflexiona sobre su legado, la transformación de la educación y su compromiso con la solidaridad.
Una despedida que emociona
El miércoles pasado, Guillermo Pirro dio su última clase de administración con los alumnos de 5º B en el IPEM 277, ex escuela de comercio. Allí concluyó 31 años de carrera docente, durante los cuales dejó una huella imborrable en alumnos y colegas.
“La palabra que define todo esto es emoción, porque realmente fue lo que yo sentí. Soy de llorar muy fácilmente… he pasado momentos fantásticos, maravillosos”, confesó Pirro.
El homenaje de la comunidad educativa fue conmovedor: más de 120 alumnos reunidos en un aula, cantándole y leyendo mensajes que lo acompañarán para siempre:
“Encontrar en un aula más de 120 chicos, todos juntos, cantándome y leyéndome mensajes, eso no lo paga nadie. Esto es algo que me llevo en el corazón para siempre”.
De Inriville a Marcos Juárez: la formación de un docente
Nacido en Inriville, Pirro cursó su secundaria en el Instituto José María Paz y luego se trasladó a Marcos Juárez, donde continuó su formación académica. Completó un postítulo en Economía en la Universidad Nacional de Rosario (UNR), un paso clave que le permitió expandir su carrera en la docencia.
Su trayectoria comenzó en la Escuela República del Perú, continuó en distintos institutos de comercio y finalmente se consolidó en el IPEM 277, donde dictó varias cátedras vinculadas a economía y administración.
“En Iriville la mayoría de los chicos a los que les di clases eran hijos de mis compañeros. Había un vínculo muy fuerte”, recordó el docente.
Además, combinó su labor en varias escuelas simultáneamente, viajando semanalmente y ajustando horarios para cumplir con todas sus responsabilidades.
![]() |
![]() |
Familia y vocación: un equipo inseparable
Pirro destacó a su esposa, Marisel Cosci, también docente, como su principal apoyo:
“Yo no hubiera sido medianamente quien soy sin el apoyo de Maricel. Siempre trabajamos en equipo”.
Sus hijas, Valentina y Victoria, también acompañaron su trayectoria, comprendiendo los sacrificios que implicó su dedicación:
“Dejé algunas cositas de lado de la familia por la docencia. Fue un trabajo 24-7, como dicen los chicos hoy”.
La familia, junto a amigos y colegas, participó activamente de su despedida y homenaje, reforzando el reconocimiento al valor de su labor educativa.
Adaptarse a los cambios: tecnología y nuevas generaciones
Durante su carrera, Pirro vivió la transformación tecnológica de la educación: desde los libros y la tiza hasta el uso de Internet, multimedia, robótica e inteligencia artificial.
“Hoy tenemos solo cinco segundos para captar la atención de los alumnos cuando entramos al aula. Si no lo lográs en ese tiempo, los perdiste”, explicó.
Reconoció también que su aprendizaje continuó gracias a los estudiantes:
“Estamos en una etapa de aprendizaje mutuo. Yo aprendí muchísimo de ellos, sobre todo en tecnología. Nos adaptamos juntos”.
El cambio en la educación implicó nuevas estrategias pedagógicas, ajustándose a la globalización, la digitalización y las expectativas de alumnos más conectados y autónomos.
Del aula a la comunidad: la solidaridad como motor
Tras su jubilación, Pirro comenzó un nuevo capítulo en la Cooperativa de Obras y Servicios Públicos (COISPU), donde actualmente ocupa la vicepresidencia. Allí impulsa el programa Jóvenes COISPU, enfocado en la formación de líderes y la promoción de valores como la solidaridad, la responsabilidad y el trabajo en equipo.
“Lo que resume todo esto es la solidaridad. Se cierra una puerta que es la de la docencia, pero se abren muchas otras”.
El proyecto busca involucrar a jóvenes en la vida comunitaria, fomentando la participación, la capacitación y la creación de nuevos espacios de desarrollo social y educativo.
Un legado que perdura
Guillermo Pirro considera que su mayor logro fueron sus estudiantes:
“Yo creo que el sistema educativo, lo mejor que tiene son los estudiantes. Ellos fueron los verdaderos protagonistas en estos 31 años”.
Su experiencia refleja que la docencia no solo forma profesionales, sino que también deja impactos emocionales y humanos que acompañan a los alumnos y al docente a lo largo de la vida.
“Siempre digo que, cuando uno trata de hacer las cosas bien, tiene su fruto. Y el momento de cosechar fue los otros días, y la cosecha fue muy abundante”.
El cierre de su carrera no significa retiro de la acción social; al contrario, Pirro continúa proyectando su vocación de servicio a través de la cooperativa y los programas juveniles que lidera.
Lo Mas Leído
- 1 Marcos Juárez: Violencia familiar y aprehensión
- 2 Detención en Marcos Juárez por tentativa de robo y orden de captura vigente
- 3 Nora Rosso: “Toda mi vida fue la danza, el folclore es mi identidad”
- 4 Guillermo Pirro: “El aula se gana en los primeros cinco segundos”
- 5 Juan Carlos Petta: “Marcos Juárez se ha quedado sin proyecto de ciudad”