Parkinson: por qué reconocer los primeros síntomas puede cambiar la calidad de vida del paciente

Parkinson: por qué reconocer los primeros síntomas puede cambiar la calidad de vida del paciente

La historia de Marcelo Mansilla abrió la puerta para hablar sobre una enfermedad que afecta a miles de personas y que todavía convive con muchos mitos. El neurólogo Eduardo Huerta explica cuáles son las señales de alerta, cuándo consultar y por qué la cirugía no representa una cura, sino una alternativa para casos muy específicos.

La historia de Marcelo Mansilla, quien compartió su experiencia luego de someterse a una cirugía para mejorar los síntomas del Parkinson, despertó numerosas consultas de vecinos interesados en conocer más sobre esta enfermedad neurodegenerativa.

A partir de ese testimonio, Ricardo Agusti en "Una Nueva Costumbre" dialogó con el neurólogo Eduardo Huerta (MP 21.288 - ME 7.753), quien aclaró conceptos fundamentales, explicó cómo evoluciona la enfermedad y remarcó la importancia del diagnóstico temprano para preservar durante más tiempo la autonomía de quienes la padecen.

No siempre comienza con temblor

Uno de los principales mitos alrededor del Parkinson es asociarlo únicamente con el temblor. Sin embargo, el doctor explicó que muchas personas desarrollan la enfermedad sin presentar ese síntoma durante los primeros años.

"El temblor no aparece en todos los pacientes"

En esos casos, suelen manifestarse otros signos que muchas veces se atribuyen al paso del tiempo o a problemas articulares:

  • lentitud para caminar o realizar movimientos cotidianos;
  • rigidez muscular;
  • dificultad para iniciar la marcha;
  • alteraciones en el equilibrio;
  • sensación de que los movimientos son cada vez más lentos.

Según el especialista, justamente esos pacientes son quienes más demoran en consultar porque suelen pensar que el problema está en las articulaciones y no en el sistema nervioso.

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Consultar a tiempo hace la diferencia

El Parkinson es una enfermedad crónica y progresiva que afecta principalmente al sistema motor. Si bien no tiene cura, existen tratamientos que permiten controlar los síntomas durante muchos años.

"Al principio responde muy bien al tratamiento farmacológico"

El Doctor explicó que la medicación continúa siendo la primera línea terapéutica y que, en la mayoría de los pacientes, permite mantener una vida prácticamente normal durante un largo período.

Con el paso del tiempo, la enfermedad puede avanzar y requerir ajustes en la medicación, pero el seguimiento precoz permite planificar cada etapa del tratamiento.

La cirugía no es para todos

A raíz de la repercusión que tuvo el caso de Marcelo Mansilla, muchas personas consultaron sobre la posibilidad de acceder a una cirugía.

El neurólogo fue claro al explicar que esta alternativa está reservada únicamente para pacientes muy seleccionados.

"La cirugía no cura la enfermedad pero mejora los síntoma"

Actualmente, el procedimiento más utilizado es la estimulación cerebral profunda, una técnica que ayuda a controlar los movimientos y disminuir la cantidad de medicación, aunque no elimina la enfermedad.

Para acceder a este tratamiento existen estrictos criterios médicos relacionados con la edad, el estado general, la evolución del Parkinson y las condiciones cognitivas y emocionales del paciente.

Mucho más que medicamentos

El Doctor Huerta remarcó que el tratamiento no depende únicamente de los fármacos.

El abordaje integral incluye fisioterapia, terapia ocupacional, fonoaudiología, acompañamiento psicológico y el apoyo permanente de la familia.

Incluso destacó que actividades como el tango han demostrado beneficios para estimular el sistema motor y favorecer la movilidad de las personas con Parkinson.

Los síntomas que merecen una consulta

El especialista recomienda consultar con un médico cuando aparecen:

  • temblor persistente en reposo;
  • movimientos cada vez más lentos;
  • rigidez muscular;
  • dificultades para caminar o mantener el equilibrio;
  • caídas frecuentes;
  • cambios notorios en la movilidad cotidiana.

Detectar estos síntomas de manera temprana permite iniciar tratamientos antes de que la enfermedad limite la independencia de la persona.

Un mensaje para las familias

El neurólogo sostuvo que el acompañamiento del entorno resulta fundamental durante toda la evolución del Parkinson.

"La vida útil del paciente no termina con el diagnóstico"

Por eso, insistió en que el trabajo conjunto entre profesionales, familiares y cuidadores es una de las herramientas más importantes para conservar la calidad de vida durante la mayor cantidad de tiempo posible.

La importancia de consultar a tiempo

Detrás de cada diagnóstico de Parkinson hay una persona, una familia y una historia que merece ser acompañada. Por eso, más allá de los tratamientos disponibles, el mensaje de los especialistas es claro: escuchar al cuerpo, no minimizar los síntomas y consultar a tiempo puede ayudar a preservar durante más años la autonomía y la calidad de vida.

Ante cualquier duda, consulte a su médico de cabecera quien evaluará la situación particular de cada persona. 

 

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