El director de Desarrollo Regional de la Provincia de Córdoba, Dr. Hernán Passerini, brindó un panorama completo sobre las consecuencias del fuerte temporal que afectó a varias localidades del sur del departamento Marcos Juárez, el despliegue de asistencia provincial y los principales ejes de gestión territorial que impulsa el gobierno.
Durante la entrevista con Ricardo Agusti, el funcionario describió la magnitud de los daños, el trabajo coordinado con intendentes y la importancia de las comunidades regionales para sostener servicios, obras y proyectos estratégicos en un contexto económico complejo.
Daños por la tormenta: emergencia y respuesta inmediata
Las localidades más golpeadas por el fenómeno climático fueron Isla Verde, Los Surgentes, Guatimozín, Camilo Aldao y Corral de Bustos, donde la caída de granizo de gran tamaño, fuertes vientos y voladuras de techos provocaron pérdidas materiales de consideración.
Passerini calificó la situación como inédita en la región:
“Yo tengo ya unos añitos y nunca he visto una pedrada semejante en la región; es raro ver el tamaño y la franja territorial afectada.”
El funcionario recorrió las zonas afectadas junto al secretario de Desarrollo Social, Pablo Cassinerio, para relevar daños, asistir a familias evacuadas y activar los mecanismos administrativos de emergencia.
En algunas localidades hubo evacuaciones por voladuras de techos y daños estructurales. No obstante, destacó que no se registraron víctimas fatales.
“Dentro de lo triste, saber que existen fondos administrativos que tenemos en nuestra provincia y que van a recibir asistencia para paliar y recuperar esta situación.”
La rápida declaración de emergencia permitió agilizar la llegada de recursos destinados tanto a la asistencia inmediata como a la reconstrucción.
Impacto social e institucional: el golpe a la vida comunitaria
El temporal no solo afectó viviendas particulares, sino también instituciones sociales, clubes, iglesias y comercios que forman parte del entramado comunitario.
Passerini relató escenas de fuerte impacto emocional:
“Era fuerte ver gente llorando, dirigentes de instituciones… explotaron los vidrios, se movió la estructura, se cayeron columnas; es muy duro para quienes sostienen esos espacios.”
El granizo destruyó vitrales, techos, frentes comerciales y equipamiento urbano. En muchos casos, los daños comprometen actividades deportivas, sociales y culturales que constituyen puntos de encuentro esenciales para la vida regional.
Coordinación regional en un contexto complejo
Más allá de la emergencia climática, Passerini subrayó la importancia de fortalecer las comunidades regionales como herramientas de gestión territorial. En un escenario económico desafiante, la articulación entre Provincia y municipios resulta clave para sostener obras, servicios y proyectos estratégicos.
La agenda regional incluye:
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Reconstrucción de infraestructura dañada.
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Asistencia directa a familias afectadas.
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Apoyo a instituciones intermedias.
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Planificación de obras estratégicas para el desarrollo productivo.
El funcionario destacó que la respuesta no debe limitarse a la coyuntura del desastre, sino integrarse en una planificación territorial que permita mayor resiliencia ante fenómenos climáticos cada vez más intensos.
Reconstruir con mirada de futuro
El fuerte temporal dejó una huella profunda en el sur cordobés, tanto material como emocional. Sin embargo, también puso en evidencia la capacidad de reacción institucional y la solidaridad comunitaria.
La combinación de asistencia inmediata, herramientas administrativas de emergencia y una agenda de desarrollo regional sostenida busca no solo reparar daños, sino fortalecer el entramado social y productivo del territorio.
El desafío ahora es transformar la adversidad en oportunidad: reconstruir mejor, planificar con previsión y consolidar una región preparada para enfrentar los nuevos escenarios climáticos y económicos.