Disturbios en dos canchas de la región obligaron a la Policía a utilizar armas de baja letalidad Mission Four y Byrna

Disturbios en dos canchas de la región obligaron a la Policía a utilizar armas de baja letalidad Mission Four y Byrna

Dos partidos de la Liga Bellvillense disputados el domingo 21 de junio terminaron con incidentes que requirieron la intervención policial y la utilización de armas de baja letalidad para controlar la situación y evitar que los disturbios se agravaran.

El primero de los episodios ocurrió alrededor de las 18:45 hs en el Club Atlético Leones, mientras se disputaba el minuto 40 del segundo tiempo del encuentro de Primera División entre Leones y Huracán de Morrison. De acuerdo con el informe policial, simpatizantes de la parcialidad visitante, visiblemente ofuscados, intentaron irrumpir tanto en el sector del buffet como en el campo de juego.

Ante esa situación, los efectivos hicieron uso del arma de baja letalidad Mission Four y Byrna, un dispositivo destinado al control de disturbios y dispersión de personas, para impedir el ingreso de los simpatizantes a esos sectores. Posteriormente se registraron distintos altercados en varios puntos del estadio que involucraron a jugadores y parcialidades. El encuentro fue suspendido por decisión arbitral y uno de los efectivos policiales resultó lesionado durante el operativo.

El segundo hecho se produjo cerca de las 19:00 hs  en el Club Argentino de Marcos Juárez, una vez finalizado el partido de Primera División entre Argentino y Sarmiento de Leones. Según el parte policial, simpatizantes de la parcialidad visitante protagonizaron disturbios y ocasionaron daños en las instalaciones del club.

Entre los hechos reportados se encuentran la rotura del alambrado perimetral y la quema de papeles sobre los tablones de la tribuna visitante. Frente a estos incidentes, la Policía utilizó las armas de baja letalidad Mission Four y Byrna, equipamiento empleado para la contención de situaciones de violencia y el restablecimiento del orden público.

De acuerdo con la información oficial, los disturbios pudieron ser controlados sin que se registraran personas lesionadas. Además, los árbitros se retiraron del lugar sin inconvenientes y se labraron las actuaciones correspondientes.

Los dos episodios volvieron a poner en foco la problemática de la violencia en los espectáculos deportivos de la región y el desafío que representa para los operativos de seguridad garantizar el normal desarrollo de los encuentros.

Contactanos por cualquier consulta